Dos importantes referencias históricas de la causa R Escrito por Fredy Orozco.

El 23 de noviembre de 1979 en Guayana, precisamente en la zona industrial conocida como Matanzas, un grupo de trabajadores de la siderúrgica del Orinoco (SIDOR) identificados por tal razón como el movimiento Matancero, se anotan su primer gran triunfo político sindical, hecho que convierte a Guayana en la más importante caja de resonancia, de la filosofía de Alfredo Maneiro y, por ende en base de proyección tangible de las políticas de la Causa R.
Estamos hablando de SUTISS, el Sindicato Único de los Trabajadores de la Industria Siderúrgica y sus Similares; principal sindicato del país, organización que para la época agremiaba a 18.000 trabajadores.
Recordando los hechos quiero contarles, que era un día viernes y el sitio de escrutinio era en el Portón 1 de la empresa, portón de entrada masiva de autobuses, que estaba ubicado frente a la planta Fabrica de Tubos, lugar donde por espacio de 15 minutos todos los trabajadores de un turno de trabajo, nos encontrábamos pues ahí realizábamos el trasbordo, dejando los autobuses que nos traían de nuestras casas, para tomar los que nos conducirían a nuestras respectivas plantas de trabajo y, viceversa si ya habíamos terminado la jornada y nos dirigíamos a nuestras casas.
En esta ocasión siendo las 7:00 A.M, inicio del turno de la mañana y finalización del turno de la noche, el proceso de votación ya había terminado, los trabajadores que llegaban debían relevar a los compañeros que se irían a descansar, pues habían laborado durante el turno de la noche, pero en esta ocasión muchos prefirieron no irse a sus casas, sumándose a todos los asistentes que en este gran portón espacio de trasbordo esperábamos el escrutinio. Era una muy concurrida asistencia que estaba conformada, por periodistas, dirigentes sindicales del país y de la zona, trabajadores en general, representantes de la inspectoría del trabajo y de la empresa, como lógicamente los integrantes de la comisión electoral y todos los que conformábamos las diferentes planchas que concursaban.
El esperado momento ha llegado, el conteo se inicia, todos los asistentes permanecen muy atentos y, los integrantes de la comisión electoral comienzan a abrir las cajas, e inmediatamente se empieza a escuchar el conteo y el grito que se repite es –¡ plancha 4 ¡–¡ plancha 4! – ¡plancha 4!
–Esa era la plancha que habíamos conformado los Matanceros, impulsada desde La Causa R, así la ventaja en votos se hacía más y más grande, finalmente la victoria es un hecho y de manera apoteósica.
A partir de este momento Andrés Velásquez se convertía en el presidente de SUTISS, los siderúrgicos le habían dado total respaldo a su lucha, pues venía de ganarle una demanda a SIDOR, que había tratado de despedirle de su puesto de trabajo por su condición contestataria de líder obrero, así la plancha 4 obtenía la mayoría de los votos, logrando apoderarnos de casi todos los cargos, mas el tribunal disciplinario, las seccionales y el concejo de delegados.
Es desde esta tribuna sindical donde se inicia, la mayor gesta democrática y combativa del movimiento laboral Venezolano, aspectos como la mejora de las condiciones de higiene y seguridad industrial, unidas a la pulcritud y honestidad en materia de relaciones obrero patronales, se convierten en el símbolo de esta nueva expresión sindical, así en medio de asambleas con los compañeros trabajadores, y manifestaciones de fuerza en reclamo de nuestros intereses, transcurre un año. Espacio de tiempo en el que la confianza de los trabajadores en su sindicato crece; como también crece la incomodidad de las viejas y corruptas cúpulas sindicales del país; en medio de tal realidad llega el momento de la discusión del contrato colectivo, a partir de esos días los Matanceros desarrollamos una decidida lucha por la reducción de la jornada; pues se laboraba 48 horas por semana y nuestra propuesta era establecer una jornada de 40 horas, la consigna escogida para esta lucha fue. “La lucha es por la vida, SIDOR mata”. Tal campaña estaba sustentada en asesorías y estudios realizados por especialistas de la salud, conocedores de las arduas condiciones laborales, impactadas por altas temperaturas, exposición a ruidos con elevados decibeles y en espacios contaminados, por polvos de las materias primas, gases y humos varios. Así después de un año de discusión contractual, la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV), máxima expresión sindical del país, decidió traicionar al movimiento siderúrgico, pactando con la empresa un contrato arreglado, obviando la reducción de jornada, e inmediatamente el 13 de noviembre de 1981 por cierto también un día viernes, intervienen a SUTISS. Posteriormente los dirigentes sindicales y militantes de La Causa R, Andrés Velásquez presidente de SUTISS, Tello Benítez secretario general, Melchor Rosas secretario de prensa y propaganda, Adon Soto delegado de la planta de materias primas y Fredy Orozco delegado de la planta de palanquillas, somos perseguidos y despedidos.
Indudablemente esta acción estuvo dirigida a acabar con esta joven expresión sindical, como con la naciente y combativa organización política Causa R, hecho que contrariamente originó la expansión y el desarrollo a nivel nacional de las acertadas políticas de La Causa R.

Guayana, Noviembre 2016

HUMOR GRÁFICO

Top