Ya estoy aquí Escribir para hablar por radio Parte II

Tal como reseñamos en la entrega anterior, en esta segunda parte hemos traído algunos elementos, cuales aspiramos también sean útiles a los colegas Locutores y periodista radiales de las actuales generaciones. Así las cosas, comenzamos por reiterar, que los comunicadores sociales cualquiera sea el género, por ser sujeto no objeto, la objetividad absoluta no existe, lo que no quiere decir que no podamos alcanzar la imparcialidad, veracidad y equilibrio en el ejercicio del oficio (…)
APLAUDIR LO BUENO… pero también criticar, deplorar, protestar y denunciar lo malo y/o desaciertos de la gestión pública. En la radio, no bastan tres minutos para contar y menos describir, “todo lo bueno y lo malo de lo humano y lo divino”; producir para radio implica evitar relleno, caliche, muletilla, cliché o refritos, debemos tener en cuenta que en la narración atropellar exageradamente como ser lento, es impertinente e inconveniente y desagradable para el oído del oyente (…)
ESE BUEN LOCUTOR… es aquel que por mística y ética, auto respeto y autoestima se aparta del montón para dejar de ser común, documentándose e informándose, actualizándose e ilustrándose; formándose y capacitándose cada día más y mejor, para refrescar su estilo y recapitular la conducción y contenido de su programa, enganchando y entusiasmando de ese modo al oyente (…)
NADA AL AZAR… debe ser dejado o marginado por el hombre de radio que tiene, debe y necesita preparar, organizar esquemáticamente y con antelación el contenido de cada programa; tengamos presente; que el locutor por muy experimentado que esté, siempre y/o cada día que usa el micrófono se expone al escrutinio o examen público cual novato desconocido fuera; necesitamos estar óptimamente informado de lo que ocurrió, está ocurriendo o por ocurrir, en especial cuando se trabaja en vivo (…)
EL LOCUTOR… en ejercicio debe hablar como hablan dos personas, recordando que toda comunicación transmite una manera de pensar, de allí que la responsabilidad como comunicador, amén de ser muy delicada, su labor diaria debería servir para enriquecer el uso de nuestro lenguaje; por lo que se dice; “Que el tamaño del universo es del tamaño de su vocabulario”.
EN SINTESIS… escribir para programas de radio debe hacerse de forma alegre, positiva, ligera y con sabor, pero realista; retroalimentando y reinventando el periodismo y la magia de la radio del presente siglo; más que buena voz de excelente timbre y dicción en el locutor cuenta más su preparación cultural

HUMOR GRÁFICO

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