Reparar bombillos es una opción que favorece al ambiente y al bolsillo

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El sexagenario Héctor Aponte descubrió este lunes un pequeño local donde reparan bombillos ahorradores en el edificio París, calle Guillermo José Schael, en Candelaria. En su casa ha venido acumulando las lámparas fluorescentes conscientes del daño que causan al ambiente por contener mercurio.


“Para evitar que terminen junto con el resto de la basura y de ahí lleguen a los rellenos sanitarios los voy recolectando. Repararlos es una buena opción pues en una ferretería el más económico cuesta 1.200 bolívares, también hay de tres mil, cuatro mil y hasta de diez mil”.
La encargada del local, una iniciativa que recibe el apoyo del Ministerio para Servicios Penitenciarios, logra llevar el pan a su casa dándole una segunda vida a los bombillos ahorradores, pero advierte que no todos se pueden reparar.
“Si la lámpara está quemada no hay nada que hacer. Eso es lo primero que verifico. Sin embargo, la mayoría de los que llegan son recuperables. Separo la estructura de vidrio de la base para destapar la placa del circuito, pues ahí suele estar el núcleo de la falla. La más común es el despegue de los filamentos que conducen la energía eléctrica. Lo que se hace es soldarlos para que recuperen su conectividad”.
El número de clientes es variable, al día puede recibir unos diez bombillos y la reparación de cada uno cuesta Bs 500. Cuando hay poca demanda los entrega el mismo día en la tarde de lo contrario al día siguiente. El servicio se presta de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 12:00 m y de 1:00 p.m. a 4:00 p.m.
Miguel López ofrece sus servicios de reparación de bombillos ahorradores a través de Internet. Sus conocimientos de electrónica lo llevaron a desarrollar esta actividad como una forma de redondear su sueldo. No teme que su salud corra peligro debido al mercurio que poseen los focos. “Yo solo manipulo la parte electrónica. Sin embargo, hay que ser muy cuidadosos para evitar que la lámpara se rompa”.
López cobra Bs 800 por unidad. El precio aumenta un poco si se trata de un bombillo Led pues estos tienen circuitos más pequeños que son más difíciles de reparar. Una vez recuperados tienen una vida útil de 2 y 4 meses.
Sostiene que además de una opción por los altos costos de los bombillos nuevos es una forma de colaborar con el ambiente. No existe ni en la página web del Ministerio de Energía Eléctrica ni en la de Corpoelec ningún anuncio que especifique cuáles son los puntos de recolección de los bombillos ahorradores, a pesar de que el propio Gobierno reconoció públicamente los daños que causan al ambiente. Otra opción son las jornadas de reciclaje que realizan las organizaciones de la sociedad civil, pero no siempre recogen bombillos.
En estas jornadas no suelen recibir bombillos porque son material delicado y puede romperse.

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